Los poderes ocultos del vinagre

06 | 02 | 2020
Los poderes ocultos del vinagre

Es verdad que el sabor amargo y picante del vinagre no resulta agradable a todos los paladares, por lo que al momento de aderezar las ensaladas preferimos utilizar otros ingredientes, ¿o no? Pero, ¿qué pasaría si te contamos que el consumo habitual de vinagre le hace bien a tu corazón y sistema digestivo, y que puede incluso ayudar ante prediabetes o diabetes tipo 2? ¿Le darías una oportunidad? Si tu respuesta es sí, te invitamos a seguir leyendo este artículo.

Conservas en vinagre

El origen del vinagre se remonta al año 5.000 a. C., en que, por un descuido, se dejó fermentar el jugo de uva, que se volvió vino y, eventualmente, vinagre. Se utilizó en sus inicios para preservar los alimentos, hasta que en el año 420 a. C., Hipócrates comenzó a utilizarlo para tratar heridas. Desde ese entonces y hasta la fecha, se han atribuido al vinagre un sinnúmero de efectos beneficiosos sobre nuestra salud, aunque no todos han sido demostrados científicamente en personas.

Frutas desde las que hacer viangre

Este remedio natural puede elaborarse desde cualquier carbohidrato fermentable, por lo que cada región ocupa productos locales y acordes a sus costumbres para producirlo, además de diferentes metodologías. De esta manera, el vinagre balsámico de Módena, Italia, se elabora con una uva blanca típica, mientras que en Asia, se fabrica vinagre de vino de arroz, en India y Filipinas, son comunes los vinagres de coco y caña, y en el Oriente Medio es popular el vinagre de dátiles.


Durante la fabricación del vinagre, las levaduras fermentan los azúcares naturales de la materia prima elegida en alcohol, que luego es convertido en ácido acético por bacterias. Además de este ácido – responsable de su sabor característico y de muchos de sus poderes – el vinagre contiene aminoácidos, compuestos polifenólicos (antioxidantes), otros ácidos orgánicos, y vitaminas y minerales, encontrándose estos últimos en una cantidad mucho menor a la de la fruta de origen.


Es importante mencionar que son los componentes formados durante la fermentación los responsables de los poderosos efectos del vinagre, entre ellos, su capacidad antioxidante, ya que combaten el estrés oxidativo, lo que se asocia, entre otras cosas, a la protección del sistema cardiovascular al reducir el colesterol y los triglicéridos, y evitando la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol malo), responsables de la aterosclerosis. Además, reducirían el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, como el de esófago.

Uno de los efectos del vinagre: control del peso

Su efecto antidiabético también ha sido documentado: el ácido acético interferiría con la digestión de los almidones, reduciendo así la absorción de glucosa (y glicemia), además de mejorar la sensibilidad a la insulina. Este efecto resultó ser mucho más marcado en pacientes con diabetes tipo 2 y prediabetes.

El ácido acético sería también responsable de suprimir el apetito, acelerar el metabolismo y reducir la retención de agua, contribuyendo así a la pérdida de peso. Y no podemos dejar de mencionar que incrementa la absorción de nutrientes y minerales.


La "madre" del vinagre

Ahora bien, con tantos tipos de vinagre disponibles en el mercado, puede te estés preguntando ¿cuál escoger? Cualquiera actuará de la manera descrita, pero sin lugar a dudas los de mejor calidad son aquellos oscuros y/ o turbios, con una especie de lodo en el fondo o telarañas flotando. Son poco atractivos, es verdad, pero estos sedimentos son la “madre” del vinagre, una sustancia inofensiva, no tóxica, formada por celulosa y bacterias, y la que convierte al vinagre no filtrado ni pasteurizado (o RAW = crudo) en un probiótico.

¡Y los probióticos son maravillosos! Porque contienen bacterias buenas que colonizan el intestino, las que no sólo controlan el crecimiento de microorganismos patógenos, sino que mejoran la digestión de los alimentos, y su tránsito, con lo que disminuye la hinchazón. Y mejoran la respuesta inmune general.


¿Algo malo que contar? Pues, sí.  Como es un alimento ácido, podría dañar el esmalte de los dientes o los tejidos de la boca y la garganta, de allí que siempre debe ser diluido si se toma solo. Además, el uso excesivo y a largo plazo posiblemente cause niveles bajos de potasio y una menor densidad ósea. Y lo último, es que puede interactuar con algunos medicamentos, por lo que, de estar bajo algún tratamiento (sobre todo ante diabetes), es mejor consulten con su médico antes de introducirlo en su dieta.


Vinagre, un aderezo para toda ocasión

¿Cuándo y cuánto tomar? Pueden agregarlo directamente a las ensaladas, utilizarlo en la preparación de aderezos, y para marinar carnes y pescados. O beber de 1 a 2 cucharadas al día diluidas en un vaso con agua filtrada, en ayunas o repartidas antes de las comidas. Si es un vinagre no pasteurizado, recuerden agitarlo un poco antes.


Sólo nos queda por contarles que el vinagre también resulta útil para tratar las picaduras de insectos, quemaduras solares, verrugas y caspa, y que es un poderoso limpiador natural y neutralizador de olores. Así es que la próxima vez que desinfecten sus frutas y verduras, podrían hacerlo de manera natural con vinagre diluido, que puede ser perfectamente uno transparente.

Otros usos del vinagre: limpieza y heridas

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